Imagen de diferencia de Rubin: un punto de luz nuevo sobre el fondo del cielo
Antes del registro oficial

Tres supernovas que nadie registró

Revisamos 47 157 alertas públicas del Observatorio Rubin en el cielo del sur. Tres explosiones en galaxias lejanas pasaron todas nuestras pruebas y, tres meses después, siguen sin figurar en el registro mundial de transitorios. Las vamos a reportar.

Ver dónde están
Posiciones reservadas

Esta página no muestra coordenadas ni identificadores. Primero se reportan al Transient Name Server; después se publican.

Cómo las encontramos

De 47 157 alertas a 3 supernovas

Cada paso intenta demostrar que la señal no es nada especial: una estrella que se apagó, una variable conocida, un error de la cámara o algo que otro equipo ya reportó. Solo sigue lo que resiste.

    Barras en escala logarítmica: cada marca de largo equivale a multiplicar por 10. Alertas del 1 al 14 de julio de 2026, al sur de −30° de declinación, donde el telescopio ZTF de California no llega.

    Dónde están

    Tocá el cielo del sur

    Arrastrá para moverte y usá la rueda o dos dedos para acercarte. Las 8 355 estrellas son reales, del catálogo de estrellas brillantes de Yale. Los círculos dorados marcan la zona de cada supernova: es la constelación, no el punto exacto, que se publica después del reporte. Tocá una zona para ver su expediente.

    Cielo austral
    Proyección estereográfica · J2000
    Arrastrá · acercá · tocá una estrella
    Expedientes

    Qué vamos a reportar y por qué

    Las tres aparecieron la misma noche, el 26 de junio de 2026, cuando Rubin observó esos campos por primera vez. Las tres ya se estaban apagando: las vimos después de su momento de máximo brillo.

    El paso siguiente

    Qué significa reportarlas

    Qué es el TNS

    El Transient Name Server es el registro oficial de la Unión Astronómica Internacional. Quien reporta primero un transitorio recibe el crédito y el objeto obtiene un nombre del tipo “AT 2026xyz”.

    Qué no es

    Reportar no es afirmar “descubrí una supernova”. Es avisar que algo cambió de brillo en ese punto del cielo. Para clasificarlo como supernova hace falta un espectro.

    Por qué vale la pena

    Nadie las registró. El reporte deja sus mediciones en el archivo mundial para estudios futuros, y es el ensayo completo del proceso para cuando Rubin vuelva a observar.

    Sus límites

    Tienen tres meses: ya nadie les puede sacar un espectro. Las distancias salen de los colores de sus galaxias, no de una medición directa. Su valor científico es modesto.