Cazador de supernovas
Explosiones estelares en el cielo del sur, comparadas con el registro mundial antes de anunciarlas.
ActivoUna búsqueda pública de objetos que cambian de brillo y no encajan en ninguna clase. Cada señal pasa por pruebas para demostrar que no es nada especial. Lo que sobrevive, se reporta.
Abrir el observatorioZTF26abvrskw se encendió en el centro de una galaxia que estuvo quieta siete años. Parecía un evento de marea. Con la distancia de su galaxia, el modelo estándar de supernova Ia lo explica casi a la perfección. Lo publicamos igual: así funciona el método.
Ver la pruebaEstrellas que se apagaron, un cuásar, una variable que titila, un BL Lac conocido y una supernova Ia. Los que sobrevivieron a todo ya tenían nombre en el registro oficial. Cada descarte queda publicado con la prueba que lo tumbó.
Ver la tablaZTF observa desde California y solo alcanza unos −30° de declinación. El Observatorio Vera C. Rubin ve todo el cielo austral. Una tormenta lo dejó fuera de servicio el 15 de julio; nuestro buscador ya está listo para cuando vuelva.
Ver los datosEntre 47 157 alertas públicas de Rubin encontramos tres explosiones en galaxias lejanas que, tres meses después, no figuran en el registro mundial. Las vamos a reportar.
Ver los expedientesRubin ya vio 58 163 asteroides y cometas. Buscamos los que no están donde dice su órbita, y antes de creerles revisamos el reloj, la cámara, el cálculo y lo que vieron otros telescopios.
Ver la búsquedaLas galaxias de los tres transitorios de ZTF que sobrevivieron a todas nuestras pruebas, en color. El recuadro marca el lugar de la explosión. Cada imagen cubre 84″, menos de una vigésima parte del diámetro de la Luna llena.
Cada búsqueda intenta probar que lo que encuentra no es nada especial. Las abrimos de a una, para hacerlas bien.
Explosiones estelares en el cielo del sur, comparadas con el registro mundial antes de anunciarlas.
ActivoAsteroides y cometas que no están donde dice su órbita. Primero se descartan los errores de observación.
Etapa 1 listaTránsitos de planetas en datos del satélite TESS. Requiere otra precisión y otros datos que las alertas.
En estudioArrastrá para moverte y usá la rueda o dos dedos para acercarte. Las 8.355 estrellas son reales, del catálogo de estrellas brillantes de Yale. Los anillos marcan nuestros 13 objetos: tocá uno para abrir su ficha, o tocá cualquier estrella para ver sus datos.
Comparamos dónde vio Rubin a cada asteroide con dónde lo pone su órbita, calculada por JPL (NASA) desde la ubicación exacta del telescopio. Antes de creer cualquier desvío, revisamos el reloj de la cámara, su precisión real, la incertidumbre de la órbita y, al final, lo que vieron otros telescopios del mundo.
Cada punto es un asteroide. Abajo de la línea punteada, el desvío se explica por la precisión de Rubin y la incertidumbre de la órbita. Arriba de la línea quedaron dos: los dos casos de abajo. Ejes en escala logarítmica.
La lección: JPL, el IMCCE de Francia y Rubin coincidían entre sí y se equivocaban igual, porque calculan sus órbitas con las mismas observaciones viejas. Tres predicciones que coinciden no son tres pruebas independientes.
Un candidato no es un descubrimiento. Todos los objetos se cruzaron con el Transient Name Server; ninguno tiene espectro. Tocá una fila para abrir su ficha en el observatorio.
| Objeto | Estado | Clase sugerida (puntaje) | RA (°) | Dec (°) | Detecc. | Resultado de las pruebas |
|---|
Abrimos el segundo módulo. De 58 163 objetos que vio Rubin analizamos 158 asteroides con órbitas conocidas, incluido un grupo de control elegido al azar. En el camino descubrimos que la predicción de posición de Rubin es aproximada, que su reloj va 37 segundos adelantado respecto de la hora civil y que mide posiciones con una precisión real de 0,025″. Con todo eso calibrado, el grupo de control dio cero falsas alarmas. Quedaron dos asteroides corridos hasta 17 veces más que la incertidumbre de su órbita. Otros cinco y siete telescopios del mundo los ven corridos igual: Rubin mide bien y las órbitas del catálogo están desactualizadas.
Armamos el buscador para las alertas de Rubin, en la zona más al sur de −30° donde ZTF no llega. Rubin está fuera del cielo desde la tormenta del 15 de julio, así que lo probamos con las 47 157 alertas del 1 al 14 de julio guardadas por el broker Fink. Caímos en tres trampas y las corregimos: fuentes que se apagaban, variables que Rubin ya veía antes y fuentes fijas que parecían nuevas porque esa noche se miraba el campo por primera vez. Quedaron 5 transitorios reales: dos ya tenían nombre en el TNS y tres nunca fueron reportados, tres meses después. No publicamos sus posiciones hasta decidir si los reportamos.
Cruzamos los tres objetos de la ronda 4 con el Transient Name Server. Los tres ya estaban reportados por otros equipos: ZTF26abvrskw es AT 2026acmr, ZTF26abyuhcm es AT 2026aesh (los dos de ZTF) y ZTF26abwgnzm es AT 2026abzy, descubierto por GOTO. Ninguno está clasificado todavía. Esta muestra termina sin descubrimientos nuevos, y es lo esperable: los equipos profesionales reportan casi todo lo que sale en las alertas de ZTF en uno o dos días. Para ser los primeros hay que mirar antes, o mirar donde ZTF no llega.
Conseguimos la distancia de las tres galaxias anfitrionas con los redshifts fotométricos del Legacy Survey: z ≈ 0,13, 0,15 y 0,18. Con eso ajustamos el modelo estándar de supernova Ia (SALT3). ZTF26abvrskw encaja casi perfecto, con forma, color y brillo normales, mientras que un modelo típico de evento de marea ajusta mucho peor. Queda refutado como raro. Dejamos anotada una predicción que lo pondría a prueba otra vez: en dos o tres semanas su color debería enrojecer hasta g−r ≈ +0,9. De los dos que siguen en pie, ZTF26abwgnzm sube más lento que una Ia normal: es el que más vale la pena seguir.
Buscamos variaciones periódicas y caídas de brillo en la historia 2018–2025 de las cinco fuentes estelares. Caímos dos veces en trampas del calendario: ZTF observa una vez por noche y eso fabrica períodos falsos de medio día, un día o dos días. Después de excluirlos, tres estrellas muestran señales más fuertes que el ruido, pero cada una tiene “gemelos” de igual fuerza a un día de distancia y no se puede saber cuál es el real. Ninguna caída pasó como tránsito. Los recortes de imagen de los tres candidatos muestran fuentes puntuales limpias.
Bajamos las curvas de luz de ALeRCE y la historia de cada lugar en el archivo de ZTF 2018–2025, y cruzamos con Gaia. Gaia encontró cinco fuentes que SIMBAD no tenía: dos estrellas que en realidad se apagaron, una variable que se prende y apaga, un probable cuásar y una fuente que ya variaba. ZTF26abvrskw no muestra señales de núcleo activo, pero su color tampoco es el azul típico de un evento de marea. Una supernova cerca del núcleo sigue sin descartarse.
Tres pruebas por objeto: catálogo SIMBAD, antigüedad y cantidad de detecciones. Cuatro eran variables vistas desde 2018–2024. Otro resultó ser un BL Lac conocido a z = 0,304. Coincidir con una galaxia no refuta un transitorio, así que ZTF26abvrskw siguió como candidato.
El filtro inicial descartaba los objetos con clasificación débil. Pero lo que no encaja en ninguna clase es justamente el objetivo. Los 12 descartados volvieron a la lista.
Las seis clases devolvieron exactamente 177 objetos. Una coincidencia así no es astronomía: el filtro por clase no se aplicaba por un parámetro mal nombrado. Corregido; ese resultado se descartó entero.
Objetos nuevos de los últimos 30 días con declinación negativa, en seis clases poco frecuentes: supernovas superluminosas, eventos de disrupción de marea, kilonovas, novas, blazares y estrellas jóvenes.
Broker chileno que clasifica en tiempo real las alertas de ZTF y Rubin. De ahí salen las curvas de luz, la historia 2018–2025 y los recortes de imagen.
Relevamiento desde el Observatorio Palomar, con píxeles de 1″. Llega hasta unos −30° de declinación.
Posiciones, brillo, paralaje y clasificación de variabilidad de casi 2.000 millones de fuentes.
SIMBAD, AllWISE, Milliquas, eRASS1 de eROSITA y el catálogo de estrellas brillantes de Yale (BSC5) que dibuja el cielo del observatorio.
Desde Cerro Pachón, Chile. Alertas públicas desde el 24 de febrero de 2026.
El registro oficial de la IAU donde se reportan y nombran los transitorios.